viernes, 29 de abril de 2016

Lectores que enmudecieron en Murcia

Antes de relatar mi crónica de la presentación de Cardamomo, quisiera dar las gracias a Enrique Gonzalez, voluntario de la Plataforma de ayuda a los refugiados de Murcia, que tan amablemente aceptó acompañarme en la presentación de la obra. Las palabras de Enrique me emocionaron profundamente, ya que fueron pronunciadas desde el corazón. Su amabilidad y la paz que transmite su persona llegó a calar en el alma a todos los que estábamos allí presentes, escuchando la realidad de una guerra que Enrique supo explicar de una manera clara y verídica.
También quisiera dar las gracias a David Castro, de El Corte Inglés, que nos ayudó a preparar el escenario y acondicionó la sala con esmero y profesionalidad.
Muchas gracias también a todos los lectores que dedicaron un ratito del jueves a homenajear a los refugiados, y que con su aportación también ayudaron a la ONG Proactiva para que siga con su labor en el mar Egeo.
Como es costumbre, dediqué unas palabras a aclarar al público por qué elegí el titulo de Cardamomo para la obra, y acompañé mi explicación con una muestra de esta especia que el público tuvo ocasión de probar.
Después hablé de la obra, de qué me inspiró, cómo me documenté y de mi acuerdo con Proactiva para que los beneficios del libro sean destinados esta ONG. En ese momento se dio paso a Enrique, que emocionó a los lectores con vídeos e imágenes de la labor que los miembros de Proactiva están realizando en las costas de Lebos. Enrique nos relató el horror que se está viviendo en el mar y en las playas de esta isla, y de cómo las mafias turcas se aprovechan de personas que solo buscan una vida decente. Me sería imposible describir la dureza de las imágenes, el dolor de las victimas por perder a un ser querido y el duro, durísimo trabajo que nuestros socorristas españoles están realizando en la isla, solo puedo asegurar que nos dejaron a todos sin habla y que, durante unos minutos, nadie se atrevió a decir nada. Fueron necesarios unos instantes para recomponernos y recapacitar en lo que está sucediendo al otro lado del Mediterráneo.
Finalizamos el acto con un turno de preguntas seguido de las dedicatorias que los asistentes, con paciencia, esperaron recoger en sus copias de Cardamomo.
Agradezco a todas aquellas personas que no solo adquirieron una copia, sino varias para regalar a sus conocidos y familiares.
Gracias de corazón.
Juntos podemos hacer mucho.
#librosquesalvanvidas









lunes, 25 de abril de 2016

Feria del libro de Granada

24 de Abril 2016

La librería Cala, situada en Maracena, tuvo la amabilidad de invitarme para firmar en su stand de la feria. Mi querida Ana Lara, su dueña, una mujer inteligente y muy profesional, me hizo sentir como si estuviera en mi propia casa. Nos echamos unas risas junto a su compañera Mónica, que juntas consiguieron acercar a los lectores y que estos se interesaran por Cardamomo.
Desde las 12:30 hasta las 15:00, el público no dejó de acercarse para preguntar por la obra e informarse de los últimos acontecimientos en Siria.
Fue una jornada llena de sorpresas y encanto, donde lo mejor de todo fue que pude conocer y hablar con los lectores directamente, conocer su opinión e intercambiar ideas positivas. No solo se vendieron todas las copias de la librería Cala, sino que, además, tuvimos que pedir más copias a otra librería que también desaparecieron en manos de nuestras queridos lectores. Con estos resultados, como para no estar contentos.
Por supuesto, si Ana me lo permite, trataré de repetir el próximo año.

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sábado, 5 de marzo de 2016

Cardamomo

Cardamomo relata la historia de amor entre un médico cooperante y una hermosa joven siria. Una historia de amor puro, un homenaje a los miles de refugiados que luchan cada día por sobrevivir.

megustaleer - Cardamomo - Diana Al Azem

Sinopsis


Un médico cooperante. Una hermosa joven siria. Un país en guerra.
Sam Lawson es hijo de una pareja de famosos cirujanos estéticos. Sus padres han diseñado para él una carrera prometedora en la clínica familiar. Sin embargo, un incidente hace que se replantee la medicina y decide trasladarse a Siria como voluntario.
En Damasco descubre no solo las consecuencias terribles de la guerra. El azar y la curiosidad lo llevan hasta la tienda de especias de Nour, una joven que lucha por sacar adelante a su familia y que le descubre los matices y secretos del cardamomo.
Ese encuentro inesperado supone para ellos un nuevo comienzo, una nueva ilusión en medio del caos.
Diana Al Azem recorre Damasco a través de los recuerdos familiares, una ciudad desolada que en otro tiempo fue un lugar hermoso, lleno de luz, y construye gracias a un estilo lleno de resonancias una historia bella y cruel, la prueba de que a pesar de la vanidad de los hombres, el odio entre fronteras, del dolor y de la huida, siempre hay sitio para la esperanza.
«Doscientos diez mil muertos, diez mil niños y seis mil mujeres. Veinte mil desparecidos. Cerca de cuatro millones de refugiados registrados en otros países más otros tantos sin registrar. Todos los días seis mil sirios escapan de su país por la guerra. Los personajes de esta novela son fruto de la imaginación. Sin embargo, historias como la de Sam y Nour suceden a diario en Siria y muestran que más allá del dolor se vislumbra la esperanza.»

El algoritmo del amor

Algoritmo: Conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema.
 ¿Podrá de verdad Raquel encontrar la solución a su problema en el amor? 
Sinopsis de El algoritmo del amor:
        Raquel es una chica desafortunada en el amor. Sus anteriores relaciones no le han durado demasiado y ha perdido la ilusión por encontrar a un hombre que la haga feliz. Sin embargo, este año, en su nuevo trabajo, Raquel conocerá a alguien siete años menor que ella; un chico enigmático que es adorado por muchas y deseado por otras. Raquel comenzará a sentir ciertos sentimientos por el joven que le harán dudar sobre su posición en el trabajo, pues si esa relación saliera a la luz, podría incluso perder su empleo. El problema es que él no tiene miedo a demostrar sus deseos hacia ella y será muy persuasivo… ¿Será Raquel capaz de contener sus sentimientos?
¿Existe una fórmula para el amor? Diana Al Azem nos la revela en esta romántica novela.
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domingo, 12 de julio de 2015

Reflexiones de una profesora de secundaria.

Hoy no voy a hablar de libros, ni de publicaciones, ni de presentaciones. Hoy siento la necesidad de hablar de otra de las facetas más importantes que me han acompañado en los últimos cuatro años de mi vida, mi profesión como profesora de secundaria.

Solo han pasado dos semanas desde que nos dieron vacaciones a los profesores, hasta ahí todo parece estupendo, porque no tenemos que trabajar y tenemos más tiempo libre. Pero lo cierto es que, en solo dos semanas, ya echo de menos a mis niños. Este año he tenido que preparar una de las pruebas más duras a la que nos enfrentamos los profesores cuando queremos luchar por esta profesión, las temidas y odiadas oposiciones. Y con estas ya van 3 pruebas en mi caso. Resultado: tengo que volver a presentarme el próximo año de nuevo.

No voy a entrar en opiniones sobre el sistema empleado para asegurarse de que solo los mejores entran, porque estaría desprestigiando la labor que otros compañeros desempeñan, y todos, absolutamente todos, se lo han trabajado independientemente del resultado. Yo voy a ir más allá de esa injusta prueba escrita a la que nos obligan a presentarnos. Yo prefiero hablar de personas.

Adoro mi trabajo, sí, lo amo. Y no por las vacaciones, ni por el sueldo, ni por el horario como muchos puedan pensar (aunque reconozco que es muy cómodo, no le vamos a quitar importancia), pero mi mayor anhelo cada mañana es encontrarme con esos chavales que, por mucho que madruguen, por mucho calor o frío que haga, o por muy agobiados con exámenes que vayan, siempre tienen una sonrisa en la cara. Eso es con lo que yo me quedo, con sus sonrisas. Porque no hay nada mejor que trabajar rodeada de personas alegres, personas felices, sin los absurdos problemas que nos creamos a veces los mayores. Ellos siempre son positivos, y esa alegría, ese positivismo y esa energía son contagiosos, os lo aseguro.

Por ello debemos corresponderles como se merecen, porque no solo somos sus profesores, también somos sus tutores, sus comunicadores, sus educadores, sus confidentes, sus mediadores... somos algo más que un libro con patas. Ellos lo saben, el problema es que algunos de nosotros nos creemos dioses, pensamos que ellos están ahí para escucharnos, que tienen mucho que aprender de nosotros, que les enseñamos una materia fundamental en su vida. Pues no, señores, resulta que es todo lo contrario. Somos nosotros los que debemos escucharles a ellos, los que tenemos que aprender de ellos y los que debemos pensar que nuestra materia solo es un camino más entre los muchos que existen. Si somos capaces de eso, entonces seremos capaces de enseñarles otras cosas, posiblemente más importantes que las materias:: los valores, saber luchar por lo que desean y aprender a levantarse con cada tropiezo en la vida.

Esos chavales que tenemos frente a nosotros no son alumnos, son personas. Son nuestro futuro. Y de nosotros depende que se conviertan en implacables luchadores.

¿Oposiciones? No voy a decir por donde me las paso, porque no estaría dando un buen ejemplo. Yo ya tengo mi aprobado. Me lo dan las sonrisas y el cariño de mis niños cada día. No necesito más.

Buenos días.

lunes, 1 de junio de 2015

Fichada por Planeta

Buenas tardes, sirenas y tritones!!




Pues sí, esta era otra de las noticias que tenía guardadas en el cajón y que ahora puedo ventilar con total tranquilidad: Soy una chica Planeta!!

La editorial va a darle una oportunidad a mi primera obra "Escondidos entre aulas" que saldrá bajo su sello digital Click Ediciones y que verá la luz a finales de año bajo el nuevo título "El algoritmo del amor".

La obra contará con algunas escenas extra que entre mi editora y yo hemos decidido añadir para dar más emoción y romanticismo a la historia de sus protagonistas: Scandar y Raquel.

No puedo expresar con palabras la emoción que siento, pues junto con mi otro fichaje con Suma de Letras, este está siendo un año increíble y lleno de grandes sorpresas. Solo espero no decepcionaros.

No olvidéis que el que no cree en la magia jamás la encontrará.

Besos acuáticos!






lunes, 18 de mayo de 2015

Evadne en la Feria del libro en Italia!



Allí que está mi sirena!!! Y yo aquí encerrada en casa estudiando o trabajando sin parar. Pero no me importa, ver que nuestras historias también pueden llegar a otros países, ya me reconforta.

Esta semana ha sido la Feria Internacional del libro en Torino, y como no, Evadne, bajo el sello que le ha dado esta magnífica oportunidad, Dunwich Edizioni, ha conseguido colarse entre los lectores italianos. Ahora solo queda esperar  a saber si la obra gusta allí o no. Cruzaremos los dedos.

martes, 28 de abril de 2015

Mi próxima aventura con Penguin Random House


Dicen que el que persigue un sueño con mucha fuerza acaba por conseguirlo.



Cuando, hace cuatro años me aventuré a escribir mi primera novela, jamás pensé que costaría tanto llegar a un público. Cuentas con amigos, familiares y conocidos en la promoción de una primera obra. Te mueves por todas las ciudades y localidades posibles con la intención de dar a conocer tu historia al mayor número de personas posibles, unas veces con éxito y otras, no tanto.

Después llega la segunda obra, y con ella, ilusiones renovadas. ya no cometes los errores de una novata pero, igualmente, debes esforzarte y pasar muchas horas delante del ordenador para que se te llegue a reconocer un mínimo tu trabajo.

En el camino te cruzas con gente maravillosa que te echa una mano con las dudas que te surgen a lo largo de este duro proceso, y esas personas te animan a seguir adelante.

Hoy, por fin, y después de tanto tiempo, puedo decir que he conseguido uno de mis sueños: publicar con una gran editorial como lo es Penguin Random House, y lo haré bajo su sello editorial SUMA de Letras.
La obra no verá la luz hasta el año próximo, sin embargo, este tiempo me permitirá saborear el proceso al completo y, por supuesto, me animará a seguir haciendo lo que más me gusta: escribir.

Desde aquí, mi más sincero agradecimiento a las personas que creyeron en mí y sobre todo a mis queridas lectoras sirenas, que tanto cariño me aportan en las redes sociales.

Gracias a tod@s y... estad atentos, porque pronto, muy pronto, os daré otra gran sorpresa!!!!

Besos, sirenas!!



martes, 24 de marzo de 2015

Antología de relatos "Broken Hearts"

Ediciones Babylon presenta la antología de relatos Broken Hearts, 25 apasionadas historias de amor unidas por una buena causa  La antología benéfica de relatos Broken Hearts contiene 25 relatos de amor y desamor, escritos por prometedores autores españoles  Los beneficios de la recaudación de la antología serán destinados a una organización sin ánimo de lucro elegida por los autores  La antología benéfica de relatos Broken Hearts está disponible como libro electrónico, en los formatos de lectura más populares, en http://www.EdicionesBabylon.es Ontinyent, 24 de marzo de 2015. - Ediciones Babylon presenta la antología benéfica de relatos Broken Hearts, 25 relatos escritos por algunos de los autores españoles más prometedores, intensas historias de amor y desamor ubicadas en variadas épocas. Esta antología supone la unión de talentos de 25 autores por una buena causa: los beneficios recaudados por la distribución de la obra serán destinados a una organización sin ánimo de lucro, designada por los escritores. La antología benéfica de relatos Broken Hearts ya está disponible como libro electrónico (en los formatos de lectura más populares: Kindle, PDF y ePub) tanto en la web de la editorial http://www.EdicionesBabylon.es como en plataformas como Amazon Kindle, iTunes o Google Play. Los autores que figuran en la antología son los siguientes: Laura López Alfranca (Adán y Lilith, relato de unión), Olivia Monterrey (Wallada), Alejandro Campoy Galera (Lágrimas de fuego), Arlette Geneve (Tiempo de vino y besos), Cristina Roswell (El abrazo del kelpie), Lucía Arca Sancho-Arroyo (Vía escarlata), Miriam Alonso (Poema de amor y muerte), Jasmine Parker (¿Qué pasa?), Gonzalo Navarro Agulló (Tan solo cinco años), Mar Lunar (Il tradimento [La traición]), Fran Carmona (La isla de las estatuas), Catherine Roberts (Lola Mento), Moruena Estríngana (Ángel de mi vida), Laura Morales (Tú, mi salvación), Connie Jett (¿Tú?), Diana Al Azem (Mi último suspiro), Elena Castillo Castro (Las piruletas de Abbeville), Tania López (Mi vida sin ti), Raquel Cruz (Gigoló), Caro Musso (Verano), Celeste Tomás (El verano que me hizo despertar), Regina Román (Oh, triste Ofelia), Natalia Sanguino (Y tú me sonreirás), Arlet Hinojosa (La chica con nombre de invierno) y Amaya Felices (Una nave llamada Shalott).

domingo, 22 de febrero de 2015

Carta de Helena a su hija Eva

Querida hija mía: Te escribo estas palabras como última opción para narrarte lo que hace tiempo debía haber puesto en tu conocimiento. Ya eres toda una mujer y creo que es hora de que sepas la verdad. Te pido que no me culpes por ser una cobarde y no atreverme a hablarte en persona, pero el dolor que aún abriga mi corazón me impide mirarte a los ojos y ser clara. Por desgracia solo soy capaz de compartir mi dolor sobre este trozo de papel en la soledad de mi habitación. Sé que, en muchas ocasiones, te has preguntado por el paradero de papá y que yo, conscientemente, no he respondido a tus preguntas con absoluta sinceridad. Espero, pues, que con esta carta se develen las dudas que albergan tu corazón y entiendas los motivos que me han llevado a guardar silencio todos estos años. Todo comenzó una agradable mañana de invierno. Era uno de esos días soleados en los que el viento proveniente del Sur nos regalaba una jornada con temperaturas suaves. Salí a pasear por la duna como cada mañana de domingo, tras una dura semana de trabajo. Necesitaba relajarme, sentía los músculos de mis hombros tensos y una buena caminata sobre la suave arena de la playa me haría distender toda esa tensión. Adoraba sentir el frío de la arena mojada en mis pies, era una sensación reparadora para la circulación de mis piernas. Aquella mañana decidí ir un poco más lejos y me adentré en la zona de rocas. Nunca antes había llegado hasta allí caminando y sentía curiosidad por saber hasta dónde se extendía la playa. Cada vez que alcanzaba una cala, me daba cuenta de que más adelante había otra, y después otra, y así hasta que el mediodía se echó encima y mi estómago empezó a dar señales de apetito. Había caminado más de tres horas y, sin embargo, no veía el fin a aquel margen de la costa. Cuando finalmente decidí dar media vuelta, atisbé a lo lejos la figura de un hombre sumergido en el agua hasta la cintura. Me resultó extraño, pues desde hacía varios kilómetros no había visto a nadie caminar por aquella zona. Arrastrada por la curiosidad, decidí acercarme a aquel hombre y espiar sus movimientos. Aparentemente no hacía otra cosa más que contemplar el mar. Desde mi posición advertí a un tipo maduro, de cabellos grises aunque su rostro no aparentaba más de cuarenta años. Se veía fuerte y musculado, tremendamente vigoroso. Me llamó la atención el hecho de que observara el mar sin siquiera pestañear, era como si estuviera embrujado por la ondulación de la marea. Su cuerpo se balanceaba con el movimiento acompasado de las olas, pero él seguía sin inmutarse. Tampoco las bajas temperaturas del agua por aquellos días parecían incomodarle. Habría pensado que estaba muerto si no llega a ser porque se mantenía completamente erguido. No recuerdo el tiempo que pasé contemplando a aquel hombre pero, de pronto, como si hubiera salido de su trance, me habló: -Te estaba esperando, Helena. Giró sobre sus piernas y entonces vi sus ojos. Eran azules como el cielo, de un brillo indescriptible, como venido de otro planeta. Sabía mi nombre pero por algún motivo no me sorprendió, era como si lo conociera de toda la vida. No podría explicar lo que sucedió a partir de entonces, solo recuerdo que su mirada me hechizó. Creí caer en un pozo sin fondo, imposible agarrarme a nada que no fueran sus cautivadores ojos. Solo hizo falta una palabra suya para hacerme caer en sus redes. Extendió su mano derecha y con una voz tremendamente masculina me ordenó: -Acércate. Sentí que una fuerza inexplicable me empujaba hacia él. Comencé a caminar hacia la rompiente de olas y hundí mis piernas en las gélidas aguas sin que me importara mojarme los pantalones. De forma pausada, casi temerosa, me aproximé a él atraída por el imán de su mirada. Dejé de sentir frío, quedé invadida por el calor que mi corazón desplegó a cada uno de los miembros de mi cuerpo. Me aferré a su mano y la sentí cálida. Era suave y robusta a la vez. Quedamos en frente el uno del otro, atrapados en nuestras propias pupilas. Quise preguntarle su nombre pero, inconcebiblemente, lo supe con solo mirarle a los ojos. Era Él, el Magnífico, el Preservador, el Protector, el Principio y el Fin. Nadie podría evitar caer bajo el influjo de su deseo. Yo era su esclava, su cautiva, su prisionera. Ya no había marcha atrás, Él había sentenciado mi destino. Sin cruzar palabra alguna, acercó su rostro al mío con cautela, como si temiera mi huida. Pero en lugar de eso, dejé que posara sus dulces labios sobre los míos. Necesitaba que me besara tanto como el agua que nos da la vida. Sin saber por qué, ansiaba que sus brazos rodearan mi cuerpo como el abrigo en una noche de invierno. Nos besamos y nos abrazamos con tanta pasión, que el mar comenzó a ondear cada vez más impetuosamente. Las olas se estrellaban contra las rocas a la par que los gemidos escapaban de nuestras gargantas. Sin embargo, nuestros cuerpos seguían petrificados. El mar se agitaba a nuestro alrededor reverenciando aquel momento de frenesí. Sin apenas esfuerzo, me alzó en volandas entre sus fuertes brazos y, sin despegar sus labios de los míos, me trasladó hasta la fina arena donde me posó con delicadeza. Me fijé en que no llevaba nada bajo su cintura, estaba desnudo. No me importó. Tan solo me dejé llevar. No hubo palabras, ni lamentos, ni risas, ni promesas… solo hubo besos, abrazos, caricias y un sinfín de sentimientos arremolinados en nuestros corazones. Aquella tarde, hija mía, fui suya. Los días pasaron y tu padre y yo nos sentíamos cada vez más unidos. Nuestro amor se intensificó hasta límites insospechados, incluso llegué a pedir un permiso en el trabajo para no separarme de él ni un solo instante. Aquello era una locura, no podría vivir de ese modo por mucho más tiempo, era una obsesión enfermiza. Pasábamos las horas contemplándonos, amándonos, entregándonos el uno al otro. A veces, incluso, nos olvidábamos de comer. Tu padre tenía la virtud de complacer todos mis deseos, como si fuera capaz de leer mis más íntimos pensamientos. Me trató como a una reina, siempre atento y cariñoso, amable y embriagador. Todo iba indescriptiblemente bien hasta que una noche, cuando nos hallábamos contemplando abrazados la hermosa luna llena que cubría el cielo con su resplandor, tu padre me dijo algo que cambió la historia de mi vida. Aún recuerdo cómo posó su mano sobre mi vientre y me miró a los ojos con anhelo. -He cumplido con mi cometido en la Tierra –me dijo-. No me queda mucho tiempo, mas la criatura que portas en tu vientre perpetuará mi esencia. Quise replicarle, pero me impidió hablar. Su mano continuaba acariciando mi vientre como si sintiera lo que había en su interior. -Jamás te sentirás sola, ella llenará tus noches de melancolía. -¿Pero qué estás diciendo? ¿Cómo sabes que estoy embarazada? –le pregunté. -Lo he visto –murmuró-. Cuidarás y amarás a esta criatura como ninguna otra madre otra ha querido a su retoño. Será una niña feliz, sana, fuerte y valiente y, cuando llegue su momento, aceptará la sucesión para redimir al océano de sus más temibles enemigos. A continuación me entregó el colgante con forma de caracola que tantos años he guardado para ti y que ahora luces con orgullo. Debes cuidar de él como al más preciado de los tesoros, pues es lo único que tu padre dejó para ti. Al día siguiente, cuando desperté con el amanecer, él ya no estaba. Había desaparecido de mi vida de la misma forma que vino, como un espíritu descendiente de otro mundo. Los siguientes ocho meses fueron un declive en mi vida. Me sentía atrapada en las garras del desamparo, sin nadie con quien poder hablar, sin un compañero a quien contarle lo sucedido. Él había sido como una exhalación en mi vida. Ninguna persona sabía de él, quien era, o de dónde procedía… sencillamente desapareció de la faz de la tierra. Llegué a creer que todo había sido producto de un bonito sueño, pero ahí estabas tú para recordarme que aquel amor había sido real. Mi vientre crecía por semanas y poco a poco fui sintiendo tus movimientos en mis entrañas. No había nada más real y cierto que aquella sensación de vida dentro de mí. El día que vi tu carita por primera vez, supe que no había sido un hombre quien me amó aquellos días, sino un ser iluminado por las estrellas del cielo, un hombre venerado por las mareas del océano, un ente misterioso venido de la inmensidad del firmamento. Por eso, hija mía, hoy me confieso a ti. Aunque no hayas tenido el beneficio de conocer a tu padre, debes creerme cuando te aseguro que tu vida en este mundo es fruto del amor más puro. Un amor tan grande como la fuerza de tu alma.